Trabajamos mejor cuando trabajamos juntos.
Los sistemas saludables no se construyen cuando todos piensan igual. Se construyen con personas dispuestas a escuchar, desafiarse mutuamente y aprender unas de otras. Trabajamos mejor cuando trabajamos juntos.
Vivimos en tiempos de hiperpolarización. Cada uno de nosotros debe asumir la responsabilidad de no permitir que los medios impulsados por la indignación y los algoritmos de las redes sociales nos separen tanto que olvidemos nuestra humanidad común.
Necesitamos líderes de ambos partidos que valoren los diferentes puntos de vista, el discurso civil y la resolución práctica de problemas. Necesitamos estructuras que alienten la colaboración en lugar de premiar la división.
Debemos estar atentos a esfuerzos como el rediseño de distritos a mediados de década y la eliminación de presidentes de partidos minoritarios que hacen menos probable que personas con diferentes perspectivas trabajen juntas.
Los sistemas saludables necesitan diversidad para mantenerse fuertes. Trabajamos mejor cuando colaboramos.